Poema 4

Habían unos ojos mirando el río

perdidos,

no sabían a quien pertenecían.

Grises, azulados

tristes y avergonzados.

La luna los consuela

con luciérnagas sobre azucenas.

Dibujan un rostro en el agua

que llora y clama.

Canta sobre un tesoro perdido,

los ojos saltan sobre el para recuperar su hogar.

No llegan porque no es real.

La luna los regresa junto al río.

Al lado luminoso para que no sientan frío.

Pasan los días y los ojos les piden al sol

que los conviertan en un sauce llorón.

 

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Poema 3

Una sombra gris habitaba en su pecho,

era un niño de sombrero que pedía limosnas

tocando un pandero.

Sin conocimiento de ser una sombra.

El sombrero tenía un reloj que corría en reversa:

-Viaja en el tiempo, niño y recuerda quien eres.

Poesía noctámbula

Y se ganó el valor acariciando a la muerte

Beso sus sombras aterciopeladas

Había magia en su semblante

Era un rostro sin miedo

Era la vida

Era la vida/muerte/ vida

Madre de la luz y los sueños.

Naturaleza luminiscente,

ojos atigrados,

boca de volcán.

Dulce miel en sus alas de fuego.

Brotan semillas de sus pies

es la vida asomándose,

es la vida y la muerte fundiéndose en una danza eterna de relámpagos.

Nace un árbol de almas que sueña con ser un río.

Son almas enamoradas del material del que están hechos los colores de los peces.

Del reflejo de la luna y el canto de las ballenas de camino al océano.

El árbol brota de sus pies, es el árbol de la vida/muerte/vida.

 

Por mí,

B.

La Biblioteca Invisible III part:

Al miedo hay que tomarlo de la mano, no de las astas.

O peleas o te reconcilias con él.

De todas formas te acompañara a donde vayas.

Transformalo.

Transforma tu relación con tus miedos.

En la Biblioteca Invisible existen decenas de archivos donde el miedo se escondió. Se transformó en letras, en frases, en personajes. Tomó posesión de lo que fuera para no ser descubiertos.

Siendo fiel a la teoría de Humberto Maturana sobre como las palabras crean realidades, en la biblioteca esconde palabras que nos han construído por años. Existen un millón de conceptos que podrías definirnos y uno toma cada palabra para darle sentido a nuestra manera de ver la vida.

Me dediqué a dibujar muchos años cuando era niña, la música le daba forma a los dibujos y las letras le daban forma a la música. Era el caos perfecto.

Cuando sentí la seguridad necesaria tomé las letras para hacer poemas, para darle forma a mis miedos, a mi dolor, a mi rostro, a mis manos, a mi camino, a las personas. Era un romance de tres de las mañana, atiborrado de versos y ese aroma saciado a cigarrillos y algo muy viejo para ser descubierto.

Una biblioteca habitada por la melancolía.

En una época en que la poesía estaba hecha de alfileres y navajas, y los amores eran arsénico.

Crecer en Latinoamérica es necesitar la realidad. Nos empapan de fantasía, del “sueño americano”, de historias sobre ricos y famosos, sobre héroes de guerra y princesas muy lejos de aquí. Somos soñadores, somos fantasía. Cuando echamos una mirada a la literatura latinoamericana vemos realidad, en un intento de retratar la dureza en la que esta parte del continente ha sido sometida. Crecemos normalizando la violencia familiar y buscamos arte para ser héroes o los villanos perfectos.

La historia de latinoamérica tiene mucho que ver en lo que nos hemos convertidos los escritores, en los trabajos de Cortazar o García Marquez se aprecia la seducción del realismo mágico en una danza brillante con la mente del lector.

En este día de resfriado y gripe, pienso en como llegar a un estado creativo en que tu corazón se alinea con el resto y eso mueve tus fuerzas para crear realidades con la sutileza de las palabras. Piensen en todos los conceptos que se mueven en su mente como piezas de ajedrez, quizás eso somos.

Reflexiones de una agripada.

 

Suicidio y conductas de riesgo en adolescentes

FOto art

“Sombrío domingo, 
horas de insonmio. 
Mis queridísimas sombras, 
Vivo con ellas, incontables, 
Pequeñas flores blancas, 
nunca te despertarán. 
No donde los vagones negros y 
la pena, te haya atrapado. 
Los ángeles, 
no pretenden salvarte. 
No se enfadarían, 
si pienso en unirme a ti. 

Sombrío domingo, 
el domingo es sombrío. 
Con sombras es cómo paso el día, 
Mi corazón y yo 
hemos decidido acabar con todo esto. 
Pronto habrá velas 
y oraciones que sean recitadas, lo sé. 
Pero déjales que no lloren. 
Déjales saber que estoy orgullosa de irme 
La muerte no es soñar. 
En la muerte te estoy acariciando 
con el último respiro de mi alma. 
Estaré bendiciéndote 
con el último respiro de mi corazón. 
Sombrío domingo. 
Soñando, soñando que sólo estaba soñando 
Me desperté y estabas dormido. 
En lo más profundo de mi corazón, aquí. 
Querido, espero, 
que mi sueño nunca te persiga. 
Mi corazón te está diciendo 
Cuanto te quiero 
Sombrío domingo.”   GLOOMY SUNDAY ( Rezsó Seress, 1933)

Gloomy Sunday fue escrita por el pianista y compositor húngaro Rezsó Seress, por allá en los años 30 una tarde lluviosa en París. En una época en la que europa vestía de duelo por el racismo y la guerra. Rápidamente la canción fue llamada la canción húngara del suicidio tras una serie de suicidios que la canción inspiró y el suicidio de su propio autor al perder el amor de su vida tras sobrevivir el Holocausto. En breve, innumerables radios en Europa y América se negaron a difundirla y así Gloomy Sunday fue prohibida en Hungría y en América. ( https://www.youtube.com/watch?v=BOkUd4IZHE0 )

Las preguntas en relación al Suicidio podría inundar esta casa y esta habitación, derribar paredes, abrir la tierra, incendiar páramos y quitar decenas de árboles desde sus raices pero no habrían las respuestas suficientes para darle paz a cada una de ellas.

Hoy es una de las principales causas de muertes en adultos de la tercera edad y jóvenes a nivel mundial y una de las menos comprendidas. El maltrato institucional que se ejerce contra quienes han realizados intensos de suicidas por los funcionarios de las salas de urgencias no es un tema del que se hable fuera de las habitaciones de los hospitales, o el prejuicio de los familiares y cercanos de quienes no han encontrado otra salida. La falta de información e interés por temas de índole emocional y psicológico a nivel social parece ser uno de los motivos para que esta decisión sea una solución rápida a los problemas.

La identidad introspectiva no es enriquecida ni valorada fuera del envoltorio del que fuimos hechos, hay marcas en todas partes vendiendo autoestima en colores bonitos y modas insípidas, entonces Gloomy Sunday se adhiere a la piel, esa piel que va perdiendo luminiscencia por cada rasguño, por cada píldora, por cada minuto en que olvidamos amarnos y recordar quien somos realmente.

En 1897 Durkhein fue pionero es publicar su libro El Suicidio para plantearlo como problemática social y  de manera individual o colectiva. Indicando que sus causas por lo general se vincula con la herencia, clima, raza etc. No hay en si una verdadera relación directa entre el clima y temperatura sino que el suicidio es más bien tomado como consecuencia de causas sociales. Ya en el aspecto de la sociedad política, los jóvenes son más propensos al suicidio por aspecto de la adolescencia y todos esos dilemas que se encuentran en ellos en ese momento. La languidez melancólica en su estado da pauta a un tipo de suicidio donde el individuo se encierra en sí mismo y todo lo que lo rodea no le importa. (Distimia)

El suicidio egoísta es cuando el individuo solamente obedece a sí mismo, el altruista es todo lo contrario ya que su “yo” se confunde con el grupo al que pertenece y su polo de conducta esta enfocado a su alrededor. Otro tipo de suicidio que Durkheim trata es el estoico que tiene relación con el egoísmo pero se le ve por otro punto de vista diferente. Se le da una completa libertad a la personalidad individual pero con la razón universal tiene una estrecha dependencia y terminar siendo solo un instrumento, aunque puede terminar siendo apático como el egoísta o del deber como altruista.

Las causas sociales de las que depende el suicidio son diferentes a las maneras en que se ejecuta, así que no hay una relación como tal. Escoger la manera de morir es diferente al simple hecho de querer morir. (DURKHEIM, “El suicidio”, 1897)

Actualmente al acto del suicidio se acerca más a personas con psicopatologías como la depresión mayor, trastorno bipolar, trastorno limítrofe y la esquizofrenia. Los antecedentes familiares de suicidio también indican un preponderante en las encuestas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), así también las condiciones socioeconómicas, educacionales y las limitaciones de salud física, se asocian a comportamientos suicidas. Los acontecimientos estresantes como las rupturas, la pérdida de seres queridos, los conflictos con los allegados y amigos, los problemas legales, financieros, o relacionados con el trabajo, así como los acontecimientos que conducen al estigma, a la humillación, o a la vergüenza, pueden provocar tentativas de suicidio (IAPS-OMS, 2006).

En general, la historia de vida de los adolescentes en riesgo de suicidio se puede dividir en tres etapas:
1. Infancia problemática.
2. Recrudecimiento de problemas previos, al incorporarse los propios de la edad (cambios somáticos, preocupaciones sexuales, nuevos retos en las relaciones sociales y en el rendimiento escolar, etcétera).
3. Etapa previa al intento suicida, caracterizada por la ruptura inesperada de relaciones interpersonales.

Los vínculos afectivos son prioridad en esta edad, como se menciona en el artículo anterior sobre Adultocentrismo, la relación que se desarrolla en jerarquías por grupos etarios ( relaciones de poder) influye en como el adolescente se ve así mismo y dictamina sus relaciones simétricas y asimétricas.

Ésta representación del vínculo afectivo trasciende las edades del niño, extendiéndose a todas las fases de la vida, aplicando a las relaciones afectivas. Un primer hito emocional pasada la infancia, es el período a la adolescencia. Por ello, resulta tan importante el conocimiento de cuál es la trascendencia del primer vínculo afectivo en el desarrollo de las habilidades y capacidades afectivas sociales en este período evolutivo en el que las relaciones con los padres o iguales les adquieren dimensiones cualitativamente distintas a otros períodos de la vida, pero el desarrollo psicosocial se extiende más allá de la adolescencia. Durante la edad adulta también se producen cambios y variaciones en el ámbito emocional y afectivo, nuevamente parece imprescindible comprender la naturaleza y los componentes de apego para esta etapa de la vida. (Bowlby)

Dentro de lo que ocurra en la etapa adolescente y adulta, es importante reconocer la familia es un sistema dinámico sometido a proceso de de transformación que a pesar de la fortaleza del vínculo afectivo entre sus pares. Es importante que la interacción entre padres e hijos se acomode a las transformaciones que experimentan los adolescentes para que pase de la etapa de la niñez,  a la adultez con mayor igualdad y equilibrio de poder donde los mecanismos del Adultismo no hayan alterado la percepción de sí mismos durante el proceso de desarrollo, lo que indica la relevancia de un buen vínculo afectivo entre el niño y el cuidador. (Oliva,
2006)

Es extensa la información sobre ambos temas Suicidio y Adultocentrismo pero me pareció relevante al tema relacionado con la adolescencia y la novela que pude presentarles unas 3 publicaciones atrás. Donde expongo problemáticas desde el dialogo introspectivo de la protagonista en relación a sus vínculos afectivos familiares y simétricos. Como menciono al inicio del “artículo” las respuestas para el suicidio no alcanzarían para responder las dudas que giran en torno a él, sin embargo instruirse fomenta el autocuidado y autoconocimiento, una re significación de nuestras experiencias.

Comparto algunos link bibliográficos:

Duarte, C. (2006). Discursos de Resistencias Juveniles en Sociedades Adultocéntricas. Repositorio Académico – Universidad de Chile. Recuperado a partir de
http://repositorio.uchile.cl/handle/2250/122312
Duarte, C. (2012). Sociedades adultocéntricas: sobre sus orígenes y reproducción. Ultima década, 20(36), 99–125. https://doi.org/10.4067/S0718-22362012000100005
Duarte, C., Casal, J.Feixa, C. (2015). El Adultocentrismo como paradigma y sistema de dominio. Análisis de la reproducción de imaginarios en la investigación social chilena sobre lo juvenil. Universitat Autònoma de Barcelona, Recuperado a partir de https://ddd.uab.cat/record/165708
Echávarri, O., Maino, M. de la P., Fischman, R., Morales, S., & Barros, J. (s. f.). Aumento sostenido del suicidio en Chile: un tema pendiente. Recuperado 30 de noviembre de 2016, a partir de
http://politicaspublicas.uc.cl/publicacion/serie-temas- de-la- agenda/serie-n- 79-aumento- sostenido-del-suicidio-en- chile-un- tema-pendiente/

 

 

 

 

Adultocentrismo; concepto y actualidad

“…Y estos niños a los que les escupen,
mientras tratan de cambiar sus mundos…
están inmunes a sus consultas.
Son muy conscientes
de lo que están viviendo…”

David Bowie.

Decir que el Adultocentrismo es una problemática actual, sería deshonesto. La historia de la infancia ha crecido en las sombras con un largo prontuario de abusos y daños irreparables a nivel social.

Adultocentrismo (Duarte, 1994) Se denomina como un sistema de dominación a partir del desarrollo que cada edad le correspondería, según la definición de sus posiciones en la estructura social, lo que influye en su calidad de vida como sujetos ya que se asienta las capacidades y posibilidades de decisión y control social, económico y político. De esta manera se genera una relación asimétrica entre menores de edad y adultos, en base a éste juegos de roles; el adolescente es oprimido por la figura del adulto en el ambiente familiar y educativo, principalmente para capacitarlos para su futuro desempeño laboral. Así, se puede entender el Adultocentrismo como un sistema de dominación que se fortalece en los modos materiales capitalistas de organización social. No es que antes no existiera sino, como se puede ver, ese modo de producción se sirve de dicho sistema para su reelaboración continua en lo económico y político, como también en el plano cultural y simbólico.

A lo largo de la Antigüedad y la Edad Media los niños vivían mezclados con los adultos, no existiendo una definición clara sobre un proceso educativo, no había una ritualidad que marcara diferencias entre una u otra edad. La mortalidad infantil por causas naturales era muy elevada, principalmente por enfermedades, tratos inadecuados y accidentes. Por lo tanto, el infanticidio se practicaba profusamente con niños con algún defecto físico, ilegítimos o por falta de recursos económicos para mantenerlas en ocasiones por razones religiosas oscuras (ofrendas) (Enesco, 2001). El infanticidio no se considera asesinato hasta el siglo IV, aunque se sigue practicando profusamente durante la Edad Media. Ya para el Renacimiento surgen muchas ideas clásicas sobre la educación infantil, como ocurre con Luis Vives (1492- 1540) quien expresa su interés por la evolución del niños, por las diferencias individuales, por la educación y por la necesidad de adaptación de la educación a los distintos casos de niveles, resaltando su preocupación por la educación de las mujeres, en especial su educación como futuras madres educadoras. Se produce así un auge de las observaciones de niños que revelan un nuevo interés por el desarrollo infantil (Enesco, 2001). En la época moderna figuras importantes como Jean- Jacques Rousseau, sostiene una serie de principios básicos sobre cómo educar niños. Entre sus ideas más influyentes está que los niños son buenos por naturaleza y es la sociedad la que puede llegar a influir las buenas inclinaciones del niño. Defiende la idea que toda educación debe adaptarse al nivel del niño y la importancia de que adquieran conocimiento, y también debe incluir a las mujeres, y hasta el siglo XX la infancia no es plena y explícitamente reconocida como período con sus propias características y necesidades, ahí el niño se toma en cuenta con derechos e identidad personal, a la dignidad y la libertad, y para oficializarlo se realizó la Declaración de los Derechos del Niño, Proclamada por la Asamble General en su resolución 1386-XIV, de 20 de noviembre de 1959. Sin embargo, este texto no es de cumplimiento obligatorio para los Estados hasta 1989, cuando la Convención sobre los Derechos del Niño es adoptada por la Asamble General de la ONU y abierta a la firma y ratificación por parte de los Estados. (UNICEF, 1997)

Puede concluirse, por lo tanto que el desarrollo adolescente es un proceso de cambios y transformaciones, que permite un enriquecimiento personal y progresivo en una delicada interacción con los entes sociales del entorno; su valoración tiene como referente no sólo la biografía del individuo, sino también la historia y el presente de su sociedad (Unicef, 2015). Entonces, al observar que el adolescente se relaciona en un presente social y familiar donde operan mecanismos adultistas que afectan su individualidad y la calidad de los vínculos afectivos con familiares y cercanos, se genera un problema cuando aparece el tema del poder ya que las diferencias de edades entre los distintos grupos (niños, adolescentes, jóvenes, adultos, adultos mayores) constituyen un espacio con relaciones, prácticas y conductas que están permitidos a ciertos grupos y a otros no.

Desde la mirada de los académicos se podría decir incluso que los estudios realizados hasta la fecha en torno a los niños y jóvenes son de una mirada adultista. Pero desde lo macro a lo micro es posible identificar características adultistas en los vínculos cercanos de los chicos y potenciar el aspecto positivo de éstas. Con un fin protector y de apoyo en el desarrollo particular en cada uno de ellos.

El sociólogo chileno Claudio Duarte Quapper ha sido uno de los principales
autores de investigaciones sobre el Adultocentrismo en Chile y como bien indica él en su Tesis “El Adultocentrismo como paradigma y sistema de dominio”:
“Me sorprendió ingratamente el conjunto de explicaciones Adultocentricas, que producían y justificaban una serie de maltrato contra las y los jóvenes, más que constituir una lectura que potenciara su ser jóvenes en sociedad, constaté pocos cuestionamientos a esas elaboraciones y escasas propuestas alternativas. Como investigador me planteé: contribuir al debate sobre lo juvenil aportando, en su vertiente epistemológica, una nueva mirada sobre los paradigmas y perspectivas en juego al
momento de hablar con jóvenes y lo juvenil en una sociedad adultocéntrica, en la que se requiere interrogar a la producción de conocimientos sobre lo juvenil en Chile, respecto de los imaginarios con que ha elaborado y comunicado dicha producción.”
Las investigaciones relacionadas con Adultocentrismo originalmente vienen sobre estudios sobre perspectiva de género de la invisibilización y universalización de las mujeres surgiendo del movimiento feminista. En cambio la investigación social de juventud no emerge necesariamente de experiencias propias juveniles, sino más bien de personas que son consideradas socialmente adultas, y que por motivaciones diversas comienzan a producir conocimientos acerca de nociones y perspectivas sobre lo
juvenil con , a pesar del aporte contribuido en Chile desde la Sociología sobre el tema es relevante que otras disciplinas de las ciencias sociales y humanidades puedan contribuir para mejorar la situación actual de los y las jóvenes en el país y Latinoamérica. (Duarte, 2015)

Cuando los adolescentes internalizar estos mensajes negativos o estereotipos que construyen y usan los adultos, es muy posible que ellos comiencen a utilizarlos con niños y niñas más pequeños, influyendo en sus relaciones simétricas, no respetándolos o incluso atacando a otros por ser diferentes, y pudiendo atribuir estas descalificaciones a la construcción de su propia autoestima. Se hace referencia a la familia y a las relaciones entre sus pares ya que, el vínculo afectivo padre-hijo se considera una variable de gran
peso en el desarrollo de conductas de riesgo como la depresión y la drogodependencia en adolescentes, quienes tienen un vínculo pobre es posible que sean más vulnerables que aquellos que tienen un vínculo más fuerte ( Sierra y García, 2011)

En la actualidad Chile cuenta con el Servicio Nacional de Menores para sustentar el bienestar de los menores de edad, pero dentro de las investigaciones se puede evidenciar que mientras los niños y adolescentes se mantengan en esa posición de “menor” frente a otro grupo etario no es posible un desarrollo beneficiario a nivel social y personal, ya que han sido excluidos durante siglos que significativos derechos que tienen como seres vivos. Desde la información, la educación y deberes cívicos que tiene que ser inculcados durante sus primeras etapas de crianza para hacerle sentido con su rol en la sociedad actual. Podrán asumir una responsabilidad personal que sea beneficiosa para su
percepción como individuos, su autoestima y el rol que quieren mantener en sus interacciones sociales, y la educación tiene un papel preponderante en este cambio de generaciones.